La ubicación la registra el promotor estando en la tienda, la primera vez que la visita. Si una quedó mal —marcada desde otra tienda, por ejemplo—, bórrala: en su próxima visita se la vuelve a pedir, ya estando en el lugar correcto. Lo capturado no se toca.
Se guarda en mayúsculas. Si el nombre ya existe en el catálogo se reutiliza, no se duplica. La tienda queda lista para capturar; la primera vez hay que marcar su ubicación estando dentro.
La tienda deja de aparecer para capturar, pero no se borra nada: sus capturas y su ubicación se conservan y se puede volver a poner cuando quieras.
Capturas hechas lejos de la tienda o sin ubicación, y lo que hizo la supervisión: ubicaciones borradas, altas y bajas de tienda. Lo borrado queda respaldado y se puede devolver.